Retiros, jugos verdes y ayunos: seguramente los has visto publicitados por muchos lados. Los détox están de moda y es una fama bien ganada, ya que un détox bien hecho puede ser de gran ayuda. Sin embargo, el détox no debe ser un fin por sí mismo sino solamente un puntapié para realizar cambios más importantes en tu vida.

El objetivo común de un plan de desintoxicación o détox suele ser depurar el cuerpo de la acumulación de tóxicos del pasado. Algunas personas también lo hacen para perder peso. En ambos casos el proceso puede ser de mucha utilidad. Sin embargo, de poco sirve si luego no se cambian los viejos hábitos, porque se volvería a coger peso y a cargar el cuerpo de toxicidad. Incluso, no es raro que ocurra el conocido “efecto rebote” y la persona coja más peso de lo que perdió originalmente, generándole frustración. Por tanto, un détox no debería hacerse como algo puntual, sino que debería ser una instancia de toma de conciencia de hábitos alimenticios y el inicio de un desarrollo de nuevos hábitos más saludables.

Si bien estos cambios de hábitos son de gran utilidad, el enfoque con el que trabajamos en el Centro Higienista de Madrid va un paso más allá e incluye una serie de tomas de conciencia e inicios de cambios en el plano psico emocional. Muchas veces nos vemos estancados en una situación incómoda en particular simplemente por falta de energía para pensar claramente o para realizar cambios. Por tanto, dado que en un détox se ahorra mucha energía en la digestión, se aprovecha esa energía remanente para cuestionar el estilo de vida actual y tratar de conectarse con la propia esencia.

En particular, en los détox que organizamos procuramos que la persona tome conciencia de todos aquellos factores (situaciones o personas) que le están desvitalizando. En otras palabras, que reconozca cuáles son sus fugas de energía. Asimismo, la persona debe identificar qué factores le aportan energía en su vida actual, y cuáles le aportarían si los pudiese incorporar.

Entre los hábitos de vida, por supuesto que una adecuada alimentación es clave, pero hay mucho más. Los patrones de sueño, el respeto de los biorritmos, el adecuado ejercicio, el contacto con la naturaleza, la exposición a la contaminación y la adicción a tóxicos (café, alcohol, tabaco, medicamentos) son otros factores físicos que pueden afectar la salud. Incluso, el orden físico del espacio vital, la gestión económica, los procesos pendientes y la procrastinación son otros factores que pueden ser fugas de energía que salen a relucir en un proceso détox.

Adicionalmente, otro tipo de fugas que comúnmente salen solas en una cura depurativa son los conflictos relacionales, ya sea con pareja, familiares o compañeros de trabajo. Se hacen evidentes situaciones en las que seres queridos no le dejan a la persona ser él/ella mismo/a, y eso a la larga o a la corta no es sostenible. En ocasiones las personas sufren por mantener creencias tales como que “las relaciones familiares deben ser buenas” o bien que “tienen que estar ahí para todo”. Por más importante que puedan ser las relaciones, esto no implica que haya que tolerar faltas de respeto, violencia o intromisión en la toma de decisiones, por ejemplo, por lo que es clave aprender a poner límites, idealmente de manera asertiva.

En estos procesos suele salir a flote la verdadera esencia de la persona y frecuentemente queda en evidencia que está haciendo cosas en vida, o bien dejando de hacer ciertas otras, simplemente por agradar a otros o por el “qué dirán”.

Respecto a la pareja, no es raro que en los détox se tome conciencia de la falta de espacio personal o del apego por parte de uno de los miembros de la pareja, o ambos. No hay que olvidarse que en una pareja hay tres personas: yo, él/ella y nosotros. Cada persona individual debe mantener y alimentar sus espacios personales, y a la vez cultivar el espacio común. En las parejas en las que no se permite el espacio personal se están asfixiando y “cortando las alas”.

Incluso, puede que en un détox se tome conciencia de que una relación ya no tiene futuro, y que sea necesario cerrar el ciclo. Esto también puede aplicar en otros casos en que sea necesario pasar página, como la pérdida de un ser querido, una mudanza, un despido, etc. Anclarse en el pasado es un desgaste energético tremendo.

También en estos procesos salen las emociones estancadas, las cuales muchas veces se tapan con excesos (comida, tóxicos, trabajo, actividades). En general los problemas emocionales ocurren porque la persona no hace lo que quiere o siente. Para gestionar su salud mental adecuadamente es necesario que salga de la jaula donde muchas veces está encerrada por expectativas de otros o creencias irracionales. En un détox brota la esencia de la persona, y aprender a escuchar las emociones le puede dar mucha información sobre sí misma.

Los propios pensamientos pueden ser otro factor de abundante desgaste energético, y frecuentemente sin que la persona sea consciente de esto. El perfeccionismo y la auto-exigencia son moneda corriente en la sociedad actual, e incluso hasta bien valorados. Sin embargo, a pesar de que pueden ser útiles en ocasiones, suelen ser problemáticas porque habitualmente la persona se exige más allá de sus posibilidades, lo cual le genera estrés, angustia y agotamiento. Las causas comunes detrás de una auto-exigencia son baja autoestima, búsqueda de reconocimiento, miedo al fracaso y frustración por estar siguiendo una vida ajena a su esencia.

En definitiva, en un proceso détox suelen emerger problemas tales como que la persona no está escuchando su corazón, dificultades para reconocer qué depende de ella y que no, conflictos relacionales y hábitos insanos de vida. Por tanto, el aprovechamiento de la energía obtenida a través de la limpieza física es clave para la toma de conciencia y la elaboración de estrategias concretas para trabajar las principales fugas de energía y buscar una vida más acorde al propio corazón.

¿En qué consiste un retiro ofrecido por el Centro Higienista de Madrid?

Además de la cura física, los retiros incluyen terapia grupal diaria donde se marcan objetivos personales de trabajo diarios, relacionados con las fugas y aportes de energía identificados por cada persona.

Asimismo, a lo largo del retiro hay sesiones individuales para hacer seguimiento de los avances personales, donde se cuestiona la gestión emocional y los posibles patrones de pensamientos irracionales.

Se comparten experiencias y se trabaja bastante en grupo para que haya una motivación grupal, la cual ayuda a potenciar las motivaciones personales. También hay actividades de ocio, senderismo, y, por supuesto, mucho descanso.

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