Se acerca fin de año y probablemente estés pensando en los propósitos para el siguiente año. Bajar de peso, mejorar relaciones, hacer ejercicio o desarrollar ciertos proyectos pueden que sean algunos de tus objetivos. ¿Qué necesitas para lograrlos? Si bien se requieren distintas cualidades o acciones para determinados objetivos, lo cierto es que un buen estado de salud te brindará más energía y será la base del cumplimiento de cualquier propósito.

A la hora de querer cumplir objetivos necesitarás energía. Y cuánto mejor sea tu estado de salud, más energía tendrás. Por el contrario, estar bajo de energía te llevaría a tener menos claridad mental, pudiendo rendir menos en tu día a día. Con poca energía los problemas del día a día te desbordan más fácilmente y te generan más estrés.

Si para el próximo año quieres mejorar la relación con tu pareja, familiares o compañeros de trabajo, es importante que aceptes a las personas como son y que también pongas los límites adecuadamente. Es clave que puedas diferenciar lo que depende de ti y lo que no. Si no depende de ti, tienes que aprender a aceptarlo y hasta quizás reducir o eliminar dicha relación. Si depende de ti, necesitarás energía para actuar.

Para poner límites es necesario aprender a decir que no y practicar la comunicación asertiva, que consiste en un intermedio entre comunicación agresiva (no respetas a los demás) y pasiva (no te respetas a ti mismo/a). Si no pones límites no respetas tus propias necesidades o deseos, lo que puede llevar a generar rencor que tarde o temprano va a explotar o somatizar en una enfermedad. Con más energía es más fácil aprender a poner límites y puede que de esta manera puedas salir de relaciones tóxicas que te afectan, cerrar etapas y abrir espacio para nuevas personas o actividades. Lo mismo aplica para trabajos: si no estás a gusto en tu trabajo, con más energía podrás dar el paso para cambiar y emprender nuevos horizontes.

También necesitarás energía para dedicarle tiempo a aquellas personas con quienes quieres mejorar la relación. Sabes bien que no basta decir lindas palabras, sino que también hay que demostrar ese cariño. Bien hecho es mejor que bien dicho decía Benjamín Franklin. Y para actuar se necesita energía, y la energía es más abundante cuando hay salud. Si tienes hijos o nietos, tener energía para salir al parque con ellos valdrá mucho más que tan solo expresarles el amor en palabras.

Puede que tu propósito para el próximo año sea motivar o ayudar a seres queridos a que sean más saludables. Si tú objetivo es que tus hijos, nietos, padres, pareja o amigos sean más saludables, ¿qué mejor que predicar con el ejemplo? Los niños imitan a los adultos, por tanto es difícil que le hagan caso a sus padres si les piden que coman fruta mientras éstos comen un helado. Tampoco querrán dejar de jugar al Play Station si ven que sus padres no dejan de usar sus celulares. Lo mismo ocurre con los adultos: es fácil decirle a un familiar o amigo que tiene que hacer más ejercicio o comer mejor, pero es más probable que la persona se decida a hacerlo si ve que tú tienes un comportamiento similar.

Otro objetivo puede ser el formar una familia. No es raro ver actualmente muchas parejas que tienen problemas para concebir. Esto se debe en muchos casos a la alta carga tóxica que tienen en sus cuerpos, producto de estilos de vida poco saludables. Recuperar o mantener un estado saludable facilitará todo plan de formar una familia: concepción, embarazo y crianza. Es importante recordar que durante el embarazo el/la niño/a se alimenta directamente de su madre, tanto a través de su comida como de sus emociones. En consecuencia, al formar una familia los padres son quienes eligen, consciente o inconscientemente el estado de salud de sus hijos.

Si tu objetivo es ahorrar dinero, al tener mejor salud posiblemente tengas menos necesidad de comprar compulsivamente como método de escape de insatisfacciones en tu vida diaria. A su vez, este ahorro de dinero te permitiría cumplir objetivos económicos de más largo plazo, como comprar un coche, una casa o bien un viaje soñado.

Para cumplir objetivos deportivos, un buen estado de salud definitivamente te ayudará porque tendrás más energía para entrenar más y pasarás menos días enfermo. Igualmente, es importante que la meta sea razonable, porque el ejercicio en exceso también puede ser perjudicial. Tanto la carencia como el exceso de ejercicio es contraproducente para la salud. Tus planes de ejercicio deben ser acordes a tus posibilidades.

El esfuerzo necesario para cumplir objetivos que van más allá de tus posibilidades te puede llevar a un desgaste importante. Por ejemplo, intentar correr una maratón dentro de un mes si al día de hoy no corres, puede ser peligroso para tu salud. Así puedas cumplirlo, sería pagando un precio en salud. Y si, de acuerdo a la lógica, no lo puedes cumplir, te puede generar estrés y frustración. Esto aplica también a objetivos de determinados proyectos o empresariales. Si para cumplir una meta en particular tienes que trabajar muchísimas horas y dormir poco, puede que cumplas la meta, pero pagando un caro precio en salud. Por tanto, es clave que los objetivos sean alcanzables, realistas y tengan en cuenta todos los aspectos de tu vida.

Por otro lado, un estilo de vida saludable te llevará a tener mayor tranquilidad mental, pudiéndote conectar contigo mismo/a. Así te será más fácil emprender proyectos o aprender nuevas actividades acordes a tu propia naturaleza o esencia. Asimismo, la claridad mental ayuda a reducir creencias irracionales y distorsiones cognitivas, lo cual en muchos casos es la base de los conflictos emocionales o relacionales.

“Sin salud la vida no es vida, sino sólo un estado de languidez y sufrimiento, una copia de la muerte. Mantener el cuerpo saludable es nuestro deber, de otra forma no podremos tener una mente fuerte y clara.” – Buda

En definitiva, sin energía difícilmente puedas cumplir tus objetivos, lo cual podría llevarte a frustración, conflictos relaciones y malos hábitos como métodos de escape, creando un círculo vicioso que inevitablemente terminaría en la enfermedad. Por el contrario, un estilo de vida saludable te brindará más energía para que te conectes contigo mismo/a, puedas establecer y cumplir objetivos acordes a tu corazón, y puedas mejorar las relaciones con las personas que más te importan, sin olvidarte de ti mismo/a. Tu salud es, entonces, la madre de todos tus propósitos.

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