¿Cuánta importancia le das a la digestión? ¿Lo has pensado alguna vez? El proceso digestivo y una correcta asimilación de los alimentos ingeridos es un proceso muy importante para nuestro organismo. Muchas veces, ya sea por descuido o por desconocimiento, nos olvidamos de lo esencial que es comer -y aprender a comer- correctamente. Hoy compartimos más de  20 consejos imprescindibles para hacer una buena digestión. Toma nota:

Cómo comer

  • Lentamente, masticando bien para desmenuzar al máximo los alimentos e insalivarlos mejor. La digestión empieza en la boca, donde los enzimas que contiene la saliva inician su trabajo. Así cuando el bolo alimenticio llega al estómago ya habrán sido pre-digeridos. Observemos que el estómago no tiene dientes. Todo tiene su propósito en la naturaleza. Los desdentados son todos ptósicos, dispépticos y rápidamente caen en estado de desnutrición. Hay que vigilar por tanto la dentadura.
  • Con calma, paz y armonía. Si se estas enfadado, triste, preocupado, deprimido, muy cansado, enfermo, es conveniente suspender la comida si es posible o comer lo menos posible (fundamentalmente fruta).
  • Evitar comer con personas agresivas, negativas, tensas puesto que aparte de impregnar la comida con estas vibraciones, hace que tapemos a través de los alimentos las tensiones que nos transmite, no obteniendo sensación de plenitud, lo que nos hace comer demasiado.
  • No mezclar muchos alimentos diferentes en la misma comida, especialmente los muy concentrados.
  • Presentar platos agradables a la vista y con color.

Cuándo comer

  • Cuando se tenga hambre, nunca sin ella. Debemos saber diferenciar entre la sensación de hambre verdadera (es una sensación agradable que se experimenta en la boca y la garganta) y la falsa que suelen ser señales de irritación gástrica y cesan al comer causando confusión. La mayoría de las veces neutralizamos tensiones internas a través de la comida. El comer con hambre verdadera, hace la digestión más fácil puesto que el organismo esta preparado para digerir sin verse en la necesidad de interrumpir otras tareas.
  • Comer a intervalos bastante espaciados ya que el tubo digestivo debe estar vacío antes de cualquier nueva toma de alimentos; de lo contrario habrá fermentación. Todas las actividades exigen períodos de reposo tras los períodos de trabajo. El tubo digestivo no debe ser una excepción. Con este descanso el cuerpo puede emplear la energía que antes estaba en el aparato digestivo en otras tareas como la eliminación tóxicos y la reparación de tejidos.
  • No comer mientras nos encontramos en una crisis de desintoxicación, cuando hay alguna clase de dolor fuerte, fiebre o tensión psicológica.
  • No se aconseja comer antes o durante un trabajo físico-psíquico o en una crisis emocional fuerte, aunque si es aconsejable haber dedicado un tiempo a movilizar el cuerpo.
  • Respetar las compatibilidades.
  • Respetar los biorritmos naturales.
  • Tomarse su tiempo a la hora de sentarse en la mesa.

Cuánto comer

  • Sólo debe comerse lo que realmente se necesita. No hay que sobrealimentarse. El comer demasiado resta a la persona fuerza, ánimo y voluntad. No es aconsejable levantarse de la mesa completamente lleno y con el estómago pesado. Es mucho mejor tener la sensación de que aún podíamos comer un poco más.
  • Comer en exceso agota nuestros poderes vitales puesto que se produce una sobrecarga de los órganos digestivos, el corazón y demás debido a la tensión y al trabajo a que son sometidos.
  • Al comer demasiado, se sobrepasa la capacidad digestiva del estómago y la comida al tener que permanecer más tiempo de lo debido esperando a ser digerida, empieza un proceso de fermentación y putrefacción. La fermentación produce como consecuencia alcoholes No olvidemos que no nos alimenta lo que comemos, sino lo que asimilamos.
  • El exceso de comida, produce dilatación gástrica por distensión y pérdida de reflejos de defensa contra todo aquello que no nos conviene, pues la abundancia evita el tener que escoger.

Otras consideraciones importantes

  • Beber lo menos posible durante las comidas. El beber durante las comidas presenta dos inconvenientes los cuales perjudican la digestión y asimilación de los nutrientes:
    • Diluye el jugo salival e incita a una masticación e insalivación insuficiente.
    • Diluye la acción de los jugos gástricos, disminuyendo el trabajo de los fermentos y enzimas que ayudan en el proceso de digestión.
  • Regular las comidas en función del ritmo del organismo y de las exigencias sociales ya que no existe una dieta estándar, depende del clima, la edad, trabajo, sus biorritmos, etc.
  • Reposar después de comer.
  • No utilizar condimentos demasiado fuertes.
  • Procurar ingerir alimentos demasiado calientes ni demasiado fríos.
  • Evitar el azúcar, sal, harina, alcohol, café, medicamentos…

Si padeces de algún trastorno digestivo y quieres normalizar esta situación, solicita una primera consulta gratuita y estudiaremos tu caso personal.

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